Termas del Jordán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Travesía de aproximadamente 16 kilómetros (ida y vuelta) que se realiza en unas 7 horas. (Realizable de mayo a noviembre unicamente)

El camino comienza en una explanada a aproximadamente 1 km de San Francisco, en dirección al Parque Nacional, donde se emplaza un cartel ilustrativo sobre el  ciclo de vida anual del loro alisero. El sendero puede realizarse a pie o a caballo. La dificultad del mismo es media en su mayor extensión y posee alta dificultad en la zona de descenso al río Valle Grande, por lo que es sumamente recomendable realizar esta excursión con guías baqueanos. En ciertas ocasiones es necesario vadear el río, dependiendo del curso que haya tomado en la última temporada lluviosa (de diciembre a marzo), cuando los grandes volúmenes de agua hacen imposible atravesarlo a pie. En esta misma época, el río Jordán (que desciende desde las montañas) comparte sus últimos 200 metros de cause con el río termal que surge de la vertiente ubicada en el lecho del mismo río, hasta desembocar en el río Valle Grande, por lo que en época de precipitaciones ambos cursos de agua se superponen y el agua termal se enfría con la del Jordán.

Los ojos termales son pozones naturales que se convierten en una de las pocas piletas termales naturales del mundo, de inmensurable belleza. Allí podrá nadar sin inconvenientes en profundidades que varían entre los 40 cm y zonas de más de 2 metros, a una temperatura promedio de 30ºC (la misma varía dependiendo de factores tales como el caudal de la vertiente). La tradición de los ojos termales dice que bañarse desnudo en sus aguas revitaliza el alma y energiza a las personas para realizar sus sueños. El ojo de agua de mayor tamaño es conocido como “la laguna azul”, con aguas turquesas y un entorno sin igual. Se recomienda entrar al agua con la ayuda de sogas para sujetarse ya que sobre las piedras crece verdín, lo cual hace que las superficies sean sumamente resbalosas y el riesgo de caídas muy alto.

Lo invitamos a conocer el río termal con sus ojos de agua azul, un lugar único en el mundo y aún un secreto guardado para los aventureros que se adentran en las Yungas.