Alto Calilegua

Sin dudas conocer el Alto Calilegua es una de las más hermosas aventuras que se pueden hacer en la zona. El pueblito, de no más de una veintena de casas, se emplaza en las cimas planas de los cerros que coronan el parque. El acceso es únicamente a pie, a caballo o mula y llegar a este pobladito de las alturas demanda algo más que medio día, por lo que una vez llegados debe preverse pernoctar allí y descender el día completo.

Desde San Francisco, que se encuentra a una altura de aproximadamente 1500 mts snm, debe tomarse en sendero que atraviesa la selva montana, que da paso al bosque montano, y luego a medida que se asciende se llega finalmente a las praderas de las cimas y los pastizales de altura. En el camino es posible apreciar las variaciones de la vegetación que cambia conforme a la altura, desde la espesura de la selva hasta los campos verdes de césped en las alturas a unos 3000 mts snm.

Esta travesía no sólo permite contemplar paisajes de ensueño, pudiendo verse otros pueblos cercanos que se yerguen sobre las laderas, sino que se divisa en la lejanía las imponentes serranías desérticas que separan la aridez de la Quebrada al otro lado, del verde profundo de las yungas.

En el camino, es posible avistar una gran variedad de aves, y con suerte contemplar en los cielos el vuelo del rey de los Andes, el Cóndor Andino que los sobrevolará silencioso cuando transiten las praderas en las cimas.

Luego de medio día de marcha, ya en las alturas, en el camino se divisan algunos puestos de los lugareños que llevan en verano el ganado a pastar a las alturas. Unas horas más de marcha y se llega finalmente al Alto Calilegua, sin dudas un paraje de ensueño donde sólo los aventureros pueden deleitarse con las magníficas vistas que son sólo privilegio de las tierras altas.